Mendoza, cuna de la Fiesta Nacional de la Vendimia

Mendoza, cuna de la Fiesta Nacional de la Vendimia

Es considerada una de las celebraciones de cosecha más importantes del mundo y tiene mucho que contar de los mendocinos.

A principios de 1936, por decreto, se oficializó la celebración de la vendimia, para poner en valor a la uva, al vino y a la belleza de Mendoza, encabezada por el gobernador Guillermo Cano y su ministro de Industria y Obras Públicas, Frank Romero Day.

Es considerada una de las celebraciones de cosecha más importantes del mundo y tiene mucho que contar de los mendocinos.
El primer antecedente de la fiesta fue el 11 de abril de 1913, cuando nuestra provincia fue sede del Segundo Congreso de la Industria y el Comercio. Incluyó un desfile nocturno de vendimiadores y carrozas alegóricas.
A principios de 1936, por decreto, se oficializó la celebración de la vendimia, para poner en valor a la uva, al vino y a la belleza de Mendoza, encabezada por el gobernador Guillermo Cano y su ministro de Industria y Obras Públicas, Frank Romero Day.
La fiesta se realizó el 18 de abril del mismo año, en la rotonda del parque General San Martín, donde hubo unas diez mil personas. En la mañana, se concretó el primer Carrusel, en la rotonda del Parque, en donde se realizó un desfile de animales de carga y tiro, carros y otros vehículos que sintetizaban la historia del transporte en Cuyo.
Luego, y a partir de las 21.30, en el estadio del Club Atlético Gimnasia y Esgrima, tuvo lugar la elección de la primera reina vendimial de la historia mendocina, la representante de Godoy Cruz, Delia Larrive Escudero, quien fue una auténtica cosechadora, iniciadora de la dinastía propia de las reinas vendimiales.
Los frutos benditos y la Vía Blanca
Dos años después de la creación de nuestra fiesta, se realizó la primera Bendición de los Frutos, para asegurarnos una buena cosecha y, además, el Carrusel traspasó los límites del Parque para ganar las calles de la Ciudad.
Desde entonces, año tras año, la Vendimia fue evolucionando y ganándose el corazón de los mendocinos. Los desfiles de las reinas departamentales con sus carros alegóricos, la música cuyana, los bailes típicos y el colorido de nuestra gran fiesta fueron infaltables.
En 1942, la Vendimia comenzó a contar historias, introduciendo, por primera vez, un hilo argumental y diferenciándose de las anteriores, ya que hasta ese momento solamente había una sucesión de cuadros artísticos.
El gran cambio se dio en el 46, cuando se introdujo la luz negra y se entonó por primera vez el Canto a Mendoza, que luego se adoptó oficialmente como la canción vendimial, cuyos autores fueron Egidio Pittaluga y los hermanos Horacio y Guillermo Pelay. Cuando se creó de forma definitiva el departamento de Malargüe, en 1950, la marcha debió ser modificada y grabada de nuevo, para incluir el departamento en sus menciones. Canto a Mendoza ha sido versionada por muchos artistas, tantos originarios de Mendoza como del resto del país.
La historia vendimial dio un gran giro cuando, en el 63, el teatro Frank Romero Day pasó a ser el escenario del acto. La fiesta, bajo la dirección de Abelardo Vázquez, empleó no sólo la técnica moderna de luz y sonido sino que llevó esto a los cerros aledaños. Además, se nombró a los cerros como Cabernet, Pinot, Semillón y Vinagre.
En 1972, por Resolución 137/2 de la Secretaría de Turismo de la Nación, se declaró a nuestra celebración como Fiesta Nacional de la Vendimia.
Así, a lo largo de 82 años, la celebración es una parte indiscutible de la agenda de todos los mendocinos. Es así que la Fiesta Nacional de la Vendimia celebra nuestro arte, trabajo y tradiciones y brinda un merecido homenaje a la mujer, artífice fundamental de la cosecha de la vid.